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Ingredientes

Para 8 personas se recomienda utilizar 2 ó 3 piernas de cordero, dependiendo del resto del menú y si se desea repartir tupperwares. Si se van a hacer paletillas, más jugosas que las piernas, al ser más pequeñas, habrá que poner alguna más.

  • N piernas / paletillas de cordero, con sus buenos golpes de cuchillo para partir el hueso y que se pueda luego dividir en raciones (el carnicero lo debería hacer).
  • Sal.
  • Agua.
  • Un ajo entero.
  • Aceite de oliva virgen.

El secreto de este cordero en su jugo, aparte del amor y el cariño con que se haga, es el ajoaceite que se le unta a la carne para darle ese sabor especial que hace que (se) repita todos los años.

El ajoaceite

  1. Pelar dientes de ajo hasta que te aburras. Normalmente para un ajo grande y hermoso puedes pelarlo casi todo y dejarte nada más que 2 ó 3 dientes.
  2. Echar los dientes de ajo en un mortero o en el vaso de la batidora, con un chorrito de aceite de oliva.
  3. Manualmente o con la batidora en velocidad relativamente baja, emulsionar los ingredientes, despacio, añadiendo aceite según lo que el ojo clínico de cada uno dictamine, de modo que resulte una especie de mayonesa amarilla y de textura no demasiado fina (esto no lleva huevo, no es mayonesa).
  4. Al final quedará una pasta con un sabor que levantaría a un muerto.

Preparación del cordero

Antes de calentar el horno (o incluso un día antes), un bri-consejo:

Calibra tu horno. Esto que parece una tontería, es de vital importancia. Coge la bandeja donde vas a poner el cordero y métela en el horno con 2 vasos de agua (una bandeja que no sea de rejilla y con una cierta profundidad) a una altura que haga que la bandeja esté justo a la mitad. Comprueba que el agua de la bandeja queda repartida por toda la bandeja, y no solamente por una parte. Si no es así, es que la bandeja está torcida y el asado se puede estropear por falta de líquido. Ajusta los soportes de la bandeja de los laterales del horno hasta que el horno esté calibrado.

Actualización de diciembre de 2013: Aunque calibrar el horno es una buena idea, este año hemos probado a poner el agua en un recipiente en el fondo del horno y el cordero ha salido mucho, mucho mejor.

Ya podemos seguir con la receta:

  1. Precalentamos el horno a 160º sin bandejas ni rejillas.
  2. Colocamos las piezas de cordero en la bandeja del horno que tendremos fuera del horno. En la rejilla no, en la bandeja, o el jugo nos pondrá el horno echo un asco.
  3. Añadimos sal al gusto por ambos lados de las piezas de cordero.
  4. Con un pincel de cocina (de silicona a ser posible) untamos las piezas de cordero con el ajoaceite que hemos preparado. Cuanto mayor sea la cantidad, más fuerte será el sabor.
  5. Echamos un chorrito de aceite de oliva virgen extra en cada una de las piernas de cordero.

El asado

Meteremos el cordero en el horno, en su bandeja, claro, a una altura media, con calor arriba y abajo, y a ser posible con ventilador (es decir, el icono ese de una hélice con una rayita encima y otra debajo), y añadiremos un vaso y medio de agua (de un vaso de tamaño normal) intentando que quede repartido por toda la bandeja. Pondremos un recipiente con agua en el fondo del horno.

Para empezar dejaremos que se haga durante 45 minutos 30 minutos.

Pasado ese tiempo, hay que dedicarle más cariño y atención si cabe, comprobando periódicamente:

  • Cómo va de agua, añadiendo si falta.
  • Cómo va la cocción, pinchando la carne. Si sangra, es que no está.

Pasado ese tiempo se da la vuelta al asado y se pone otros 30 minutos. Comprobar de vez en cuando cómo va la cocción. En nuestro caso tuvimos que ponerlo otros 10 minutos más para que terminase de hacerse. El tema del asado es muy complejo, pues depende de cómo reparte el calor cada horno, el tamaño, etc.

Consejos finales

  • Para comidas organizadas, es mejor tener la mayor parte de la comida preparada antes de hacer el cordero, para no distraerse demasiado, y para que el cordero se termine de hacer mientras los comensales están en la mesa, levantándose el cocinero a comprobar cómo va el guiso. De ese modo se corre menos riesgo de que el cordero se quede seco al dejarlo reposar en el horno.
  • Se puede calentar en el horno una fuente para presentar el cordero, de modo que cuando se saque de la bandeja de horno, se pueda raspar el fondo y, con agua, hacer algún tipo de salsa para acompañar si no ha quedado mucho jugo.
  • Se puede acompañar el cordero con la receta de patatas de Mamá Carolina, pero esa la publicaré en otro momento.

Ea, ¡a practicar! Y ya me diréis cómo ha salido.

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Carlos Escribano

Desarrollador Web desde hace 10 años. Me gusta resolver problemas de forma ingeniosa. Saber más.

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